-Dígame una última cosa. ¿Esto es real? ¿O está pasando sólo dentro de mi cabeza?
Dumbledore lo miró sonriente, y su voz sonó alta y potente, pese a que aquella reluciente neblina descendía de nuevo e iba ocultándole el cuerpo.
-Claro que está pasando dentro de tu cabeza, Harry, pero ¿por qué iba a significar eso que no es real?

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, J.K. Rowling

 

Timothy Gallwey, uno de los padres del coaching, nos dice que en cada actividad humana hay dos ámbitos de actuación: el externo y el interno.
Gallwey observó que si un jugador eliminaba o reducía los obstáculos internos aumentaba su capacidad natural. En palabras de Gallwey:
“La clave está en controlar la interferencia originada en las dudas sobre sí mismo para alcanzar los objetivos propuestos”
En efecto, si queremos liberar todo nuestro potencial, debemos superar dificultades externas y también obstáculos autoimpuestos.
Para nuestro desarrollo profesional es importante diseñar un plan de carrera coherente con los resultados que queremos obtener. Pero si queremos alcanzar resultados extraordinarios, ese mapa de ruta tendrá que incluir, junto con actividades externas, un rediseño interno.
Nuestras dificultades internas son en ocasiones nuestro peor enemigo. Convivimos con creencias que nos limitan y suelen ser pensamientos tan arraigados en nosotros que son considerados hechos.
Todos hemos observado como mejoramos nuestro rendimiento cuando aumenta la seguridad en nosotros mismos. Y sabemos que tenemos la posibilidad de crear nuevas realidades cuando transformamos el oponente que tenemos dentro de nuestra cabeza en nuestro mejor aliado.
¿Crees que tomar conciencia de ti mismo y escuchar con espíritu crítico tu voz interior puede ser decisivo a la hora de desarrollar de tu talento?

Esta entrada ha sido escrita por Paz Garde, coach y autora del blog Coaching para Jóvenes, en el que escribe habitualmente sobre Coaching y Pnl aplicado a los jóvenes.