La actitud creativa es una de las actitudes más profundamente enraizadas en todos los seres humanos. En ocasiones, está tan profundamente anclada en nuestro yo más íntimo que las rutinas, los hábitos y las tradicionales formas de pensar nos han hecho creer que no somos creativos. Y aquí radica, precisamente, la mayor dificultad para poder poner en marcha todo nuestro potencial creativo.

Para ser creativo, primero hay que creérselo y estar convencido de ello. Uno de los aspectos más importantes en creatividad es darse cuenta de que es uno mismo quien ha de descubrir el camino.

La creatividad se mueve en el terreno de lo imprevisible y, una vez adoptada la actitud adecuada (“yo soy creativo”) aprender a convivir con el desorden, el caos, la ambigüedad, la incertidumbre y la complejidad nos hará lo suficientemente sabios y flexibles para inspirarnos en los infinitos estímulos del medio.

 

 

— Manuel Ferrández

Esta entrada ha sido escrita por Manuel Ferrández, coach y autor del blog Creatividad e Innovación